Serie La máscara de Beethoven
Cantata a la muerte de José II
WoO 87

La cantata como género musical nació en Italia en el siglo XVII; como su nombre indica, estaba compuesta para ser cantada en contraposición a la sonata (obra musical para ser «sonada» o tocada por instrumentos musicales). Las primeras temáticas eran seculares, con temas de la naturaleza o el amor pero con el tiempo la cantata encontró su lugar en temas eclesiásticos. El 20 de febrero de 1790 falleció en Viena José II, emperador del sacro imperio romano germánico, rey de Hungría y de Bohemia, y se organizaron pompas fúnebres para rendirle homenaje. La «Lesegesellschaft» (sociedad de lectura fundada en 1787 sobre las cenizas de una logia masónica), propuso a uno de los principales músicos de Bonn, el joven Beethoven, que compusiera a una cantata fúnebre a partir de un texto del joven estudiante de teología Severin Anton Averdonk. Sin embargo, dos días antes de la ceremonia se anunció oficialmente que no podría ser interpretada “por diversos motivos”, lo cual significaba posiblemente que era demasiado compleja y difícil para la orquesta de la corte.
Algunas palabras del texto de la Cantata:
«La muerte es el gemido que se eleva en la noche desierta, ¡Oh peñas, llorad también vosotras! Y vosotras también, olas del mar, rugid desde vuestras profundidades: ¡José el Grande ha muerto, José, padre de inmortales gestas ha muerto!»
«Entonces la humanidad ascendió a la luz
La Tierra giró felizmente alrededor del Sol
¡Y el Sol calentó con los rayos de la divinidad!»
Todos estos conceptos (periodo de Bonn, música para funeral y texto que evoca la ascensión a la luz) se resumen magistralmente en esta serie de cuadros donde podemos observar la mascarilla mortuoria que fue preparada por Josef Danhauser apenas 12 horas después de la muerte de Beethoven. Para poder investigar la causa de la sordera del compositor, un poco más tarde mediante una obducción se le abrió su cráneo. Existe otra mascarilla que en vida la obtuvo Franz Klein al elaborar el molde directamente sobre el rostro de Beethoven a sus 41 años de edad (unos 15 años antes de su muerte).
[Guía del Museo y casa digital de Beethoven en Bonn <https://www.beethoven.de/home>]

«Beethoven es para mí algo parecido a Goya. Me acompaña siempre y me muestra el camino. Es una guía espiritual y de vida. La banda sonora de mi aventura, de mi proceso» Andrés García Ibáñez
